Con más de diez años de experiencia como psicóloga, me he especializado en tratar problemas emocionales desde la infancia.
La pasión que siento por este trabajo me impulsa a mantenerme en constante aprendizaje, explorando la raíz de los problemas en mis sesiones de psicoterapia y buscando nuevos conocimientos para mejorar tu proceso.
Mi mayor desafío es encontrar la mejor forma de ayudarte, por lo que continuo estudiando otros enfoques que puedan potenciar tu proceso de cambio.
Fuera de consulta, además de ampliar conocimientos, cultivo pasiones como la lectura, el yoga, el baile y los viajes. Son actividades que disfruto mucho y me he dado cuenta de que también enriquecen mi práctica profesional.
Después de graduarme en Ciencias Ambientales en Granada, pasé 12 años trabajando como inspectora de agricultura ecológica en Extremadura. Complementaba mi labor con charlas, conferencias y la creación de algún grupo de consumo ecológico en la región.
Sin embargo, mi vida dio un giro inesperado a los 28 años. Tras determinados sucesos personales, caí en una depresión que cambió drásticamente mi vida.
A pesar de leer muchos libros de autoayuda y buscar apoyo en mis amistades, no encontraba una solución que me ayudara a salir de aquel estado.
Fue entonces cuando decidí iniciar un proceso terapéutico desde un enfoque de psicología integradora. Esto marcó un antes y un después.
A través de las sesiones descubrí aspectos de mí misma que desconocía y que estaban frenando mi crecimiento interior. Cada sesión me aportaba confianza, ilusión y fuerzas renovadas.
Este proceso de transformación me llevó al deseo de cambiar de profesión y embarcarme en el camino de la psicología integradora. Con el tiempo, seguí ampliando mi mirada hacia otros enfoques complementarios.
Como bien refleja la práctica terapéutica: solo podemos acompañar a otras personas hasta donde hemos llegado en nuestro propio proceso. Por eso, me comprometí desde el principio a seguir explorando mi mundo interno, comprendiendo mis emociones y mejorando mi práctica, para poder ofrecer la mejor ayuda posible a quienes confían en mí.
Cuando eras pequeño, como mecanismo de defensa, escondiste todo tu sufrimiento debajo de la «alfombra» para evitar sentirte abrumado.
En la terapia, vamos a levantar esa «alfombra» y a explorar lo que hay debajo, haciendo consciente lo que hoy permanece fuera de tu conciencia: aspectos de ti que aún no conoces.
Me formé en Madrid con uno de los referentes en el ámbito terapéutico, Hugo Bleichmar, quien destacó la importancia de una mirada integradora entre distintas corrientes psicológicas. En esa línea sigo formándome cada día.
En mis sesiones, aplico un enfoque de psicología integradora, en constante actualización, para ayudarte a comprender tu historia, sanar heridas emocionales de la infancia y acercarte a la paz que deseas.